Jack se sintió emocionado al ver el mapa y decidió embarcarse en una aventura para encontrar el yacimiento. Contrató a un guía local y juntos se adentraron en la montaña, siguiendo las pistas y símbolos que indicaba el mapa.

Jack sabía que la pirita y la galena eran minerales comunes en yacimientos de oro y plata. Su corazón latía con emoción mientras tomaba muestras de las rocas y las analizaba. Los resultados confirmaron sus sospechas: era un yacimiento de oro y plata, tal como lo había indicado Smirnov en su libro.

Después de días de búsqueda, llegaron a un valle escondido, rodeado de montañas escarpadas. Jack reconoció las rocas y formaciones geológicas que indicaban la presencia de un yacimiento mineral. Comenzaron a excavar y, después de varias horas de trabajo, encontraron una veta de cuarzo con pirita y galena.